Archivo de Diciembre de 2005

Acuerdo para la distribución del Sativex en Europa

Miércoles, 28 de Diciembre de 2005

El 12 de diciembre GW Pharmaceuticals y Almirall Prodesfarma anunciaron la firma de un contrato para que ésta última distribuya el Sativex en Europa (excluyendo el Reino Unido). El Sativex es un extracto de cannabis elaborado por la compañía inglesa GW Pharmaceuticals. Almirall es el mayor laboratorio farmacéutico de España y una de las compañías farmacólogas privadas líderes de Europa. Tiene sede en Barcelona y actualmente está presente en unos 100 países de todo el mundo con sucursales en varios estados europeos, entre ellos Francia, Alemania, Italia, Portugal y Bélgica.

Según el acuerdo, GW cobrará 12 millones de libras esterlinas a la firma del contrato. Además, recibirá nuevos pagos al finalizar cada uno de los ensayos en Fase III que se vayan completando de manera satisfactoria, así como por cada licencia de comercialización que consiga y por las ventas obtenidas. El total, incluyendo el pago realizado a la firma del contrato, puede ascender a 46 millones de libras. El Sativex se encuentra en ensayos en Fase III para el tratamiento de los síntomas de la esclerosis múltiple (neuralgia y espasticidad), y el dolor neuropático y neoplásico. Además de estas tres indicaciones, Almirall y GW esperan colaborar para el estudio del Sativex para otras indicaciones.

El ámbito geográfico de actuación que recoge el contrato incluye a todos los países actualmente en la Unión Europea (excluyendo el Reino Unido) y aquellos que entrarán próximamente en la misma, así como Suiza, Noruega y Turquía. En el Reino Unido el Sativex ya viene siendo distribuido por Bayer HealthCare.

(Fuente: Comunicado de prensa de GW Pharmaceuticals del 12 de diciembre de 2005)

Cortesía de IACM
Asociación Internacional por el Cannabis como Medicamento

Cáncer

Martes, 6 de Diciembre de 2005

El cáncer es una proliferación acelerada, desordenada e incontrolada de las células de un tejido que invaden, desplazan y destruyen, localmente y a distancia, otros tejidos sanos del organismo.

El cáncer es la segunda causa principal de muerte por detrás de las enfermedades cardiacas. Sin embargo, las muertes por enfermedades cardiovasculares están disminuyendo, mientras que las muertes por cáncer están aumentando. Se estima que a lo largo del siglo XXI, el cáncer sea la primera causa de muerte en los países desarrollados. A pesar de esto, se ha producido un aumento en la supervivencia de los pacientes con cáncer. Las cinco principales causas de muerte por cáncer por orden de importancia tanto en hombres como en mujeres son: cáncer de pulmón, cáncer colorrectal, cáncer de mama, cáncer de próstata y cáncer de páncreas.

La causa del cáncer desconocida pero se conocen la mayoría de los factores de riesgo que los precipitan. El principal factor de riesgo es la edad o el envejecimiento, ya que dos terceras partes de todos los cánceres ocurren en personas mayores de 65 años. El segundo factor de riesgo es el tabaquismo y le sigue la dieta, el ejercicio físico, la exposición solar, y otros estilos de vida poco saludables. Aunque el mecanismo de producción del cáncer subyace en los genes, sólo un pequeño porcentaje de los cánceres son una enfermedad hereditaria.

Opiniones sobre marihuana y cáncer

No existen evidencias claras sobre su potencial para tratar las náuseas producidas por la quimioterapia, aunque sí la percepción favorable de muchos pacientes. «Disponemos de fármacos antieméticos potentes y nuevas moléculas que sí han mostrado su utilidad en ensayos clínicos. Hay que exigir que a la marihuana se le trate como a cualquier otro fármaco, que se demuestre su eficacia antes de utilizar a los pacientes como campo de pruebas. Puede que haya un subgrupo muy determinado de enfermos que no responde a otros tratamientos y que aún está sin definir cuáles son, que podría beneficiarse, pero no hay una necesidad global», afirma Antonio Antón, ex-presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica.

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Foro: cáncer (comentarios, preguntas, información)

Sergio, esclerosis múltiple

Martes, 6 de Diciembre de 2005

No recuerdo bien la fecha. Fue el 25 o el 28 de diciembre de 2002. Ese día me diagnosticaron esclerosis múltiple. Desde entonces mi vida ha dado un giro de 180 grados. Si te digo la verdad, he perdido la cuenta de los brotes que he tenido este último año. Uno me dejó sin habla, otro sin vista, otro me afectó a los brazos. Del último me quedó una hemiplejia de la pierna y brazo derechos. Ahora tengo la incapacidad. Era electricista, pero tuve que dejar de trabajar, de conducir…

La espasticidad [espasmos que dificultan la movilidad] es continua. No me visto bien por la rigidez. Mis brazos son como tablas. He tomado todo tipo de fármacos, ahora me dan ciclofosfamida [un inmunosupresor].

Sí, el hachís me ha ayudado. Me lo recomendó un amigo también enfermo que había leído algo en la prensa. No me hacía mucha gracia porque de más joven fumé y lo dejé porque me daba mal rollo. Pero ahora lo fumo por la noche cuando lo consigo, y no siempre puedo.

No me quita la espasticidad al 100% pero me relaja bastante. Me deja los músculos como muertos y noto menos desequilibrio. También descanso mejor por la noche. He probado otra medicación antiespasmódica pero no me ha ido bien.

Me da pudor comentarlo con el médico. No está bien visto…no es legal. De hecho, cuando saco el tema lo esquivan. Con mi familia tampoco, salvo con mi hermano. A mi padre ni por asomo, no lo entendería. Vivo con ellos. No les parecería correcto.

Fuente: El Mundo

Maite Zarandona, cáncer de mama

Martes, 6 de Diciembre de 2005

Hace cinco años me diagnosticaron un cáncer de mama, posteriormente una metástasis y todavía sigo en tratamiento con quimioterapia en el oncológico de Donosti [Instituto Oncológico de Guipúzcoa]. No llego a vomitar, pero los fármacos me provocan náuseas. Así que me fumo un porro después de comer y estoy dos o tres horas bien. O uso un vaporizador y así evito meter tabaco y alquitrán… A mí la cocina no me va…

Además de con las náuseas, me ayuda a dormir. Antes tomaba Orfidal [un sedante] y ahora no me hace falta. Y también abre el apetito, algo muy importante, porque en esta enfermedad hay que mantener el peso.

Uso la marihuana en la medida en que me mejora, porque en lo que me quede quiero tener calidad de vida. El tema ha adquirido una importancia que no tiene porque se trata de una sustancia ilegal. Yo misma, al principio, tenía miedo por prejuicios y tardé en tomarla. Pero también uso morfina y nadie se escandaliza.

Mi oncóloga lo sabe y le parece bien si a mí me ayuda. A mis dos hijos, que tienen 17 y 18 años, les jode todo este tema, pero me arropan muchísimo. La familia es muy importante para poder sobrellevar la enfermedad. No trabajo y si lo hiciera probablemente no la usaría.

Me parece muy bien que se recete y se dé en la farmacia, pero estoy a favor de la legalización total para uso terapéutico, que el que quiera las pastillas las use y el que prefiera la planta, que también pueda hacerlo. En ACAMBI [Asociación de Cáncer de Mama de Bizkaia] hay mucha gente que pregunta, pero no conozco a muchos que la consuman.

La mayoría de las pacientes con este tumor supera la enfermedad y, de utilizar la marihuana, lo hacen mientras les dan el tratamiento quimioterápico. La que nunca ha fumado no la vuelve a tomar nunca porque la asocia a la enfermedad y lo que quiere es olvidarla.

Fuente: El Mundo

Miguel Ángel, sida

Martes, 6 de Diciembre de 2005

Soy portador del virus del sida desde los 18 años y desde hace cinco, en ocasiones, fumo marihuana para evitar las ganas de vomitar tremendas que tengo cuando me levanto. En estos 20 años he cambiado varias veces de fármaco antirretroviral, pero en los últimos tiempos tengo problemas digestivos.

Cada día me tomo 16 pastillas, ocho por la mañana y ocho por la noche: 10 grandes de nelfinavir que son muy difíciles de tragar; dos de epivir; dos de fortasec, para tratar las diarreas que me provoca el nelfinavir y alguna que otra más por un problema de tiroides. Así controlo la enfermedad, pero me provoca efectos secundarios, sobre todo a nivel digestivo. Sufro náuseas por la mañana y me mejoran dando unas caladas a un porro.

¿Cómo empecé? Como formo parte de la Comisión Ciudadana Antisida de Álava tenía información sobre sus potenciales propiedades, probé y ví que se me quitaban. Pero sólo doy dos o tres caladas, porque mi intención no es ‘colocarme’, si no me descentraría para trabajar. Si te pasas te deja tirado.

Es cierto que hay otras terapias para tratar estos síntomas. Pero los tratamientos médicos para, por ejemplo, la anorexia [falta de apetito] son hormonales, te cambian el carácter y sus efectos secundarios son peores que los de la marihuana. Además, es un engorro tomar más medicamentos. Todos los antirretrovirales se metabolizan a través del hígado y necesito tenerlo en perfectas condiciones para poder seguir.

No lo compro en la calle porque me siento fatal. Es un mundo de marginación al que no quiero acercarme, así que ando pidiendo favores a gente que sé que consume. Hace 20 años tuve problemas con las drogas y para mí es desagradable tener que volver a relacionarme con ese ambiente para evitar los efectos secundarios del tratamiento antisida. Este problema se acabaría si se normalizara el uso de la marihuana como terapia.

No me representa un gran gasto, porque fumo poco, unas caladas por la mañana y otras por la noche, y me dura mucho. Suelo comprar unos 30 euros al mes y prefiero la marihuana al hachís. Conozco gente que ha comprado las semillas y ha dado el paso de cultivarlas. Pero yo soy un desastre con las plantas, por eso no me lo he planteado.

¿El consejo de mi médico? Se lo conté y dijo ’si te funciona, adelante’.

Fuente: El Mundo

Monserrat Domenech, cáncer de mama

Martes, 6 de Diciembre de 2005

Todos los árboles de Barcelona tuvieron mi ’sello’, porque cuando empecé con la quimioterapia para tratar mi cáncer de mama iba ‘con la arcada puesta’. Me daban Primperán, pero a mi no me hacía efecto.

A la tercera sesión pensé que no lo resistiría más y un amigo psiquiatra me habló de la posibilidad de usar marihuana para calmar este continuo malestar. Me quedé espantada. ¡Yo ni siquiera era fumadora! Pero realmente no tenía nada que perder.

Al principio, les pedía a algunos amigos que fumasen a mi lado para poder inhalar el humo y el alivio era inmediato. Lo que ocurre es que al aspirar, el efecto es rápido, pero muy efímero. Poco a poco aprendí a hacerme mis ‘recetas’ para ingerir los cannabinoides de forma que pudiera encontrarme libre de vómitos durante unas horas.

Cocinaba la pasta a partir de un cogollo triturado y luego me lo untaba en una tostada con mantequilla, me lo echaba en un vaso de leche… Además de que el cannabis ha de disolverse en un medio graso es que, si no lo disimulas de alguna forma, el sabor es realmente asqueroso.

Por eso me hace gracia cuando hablan de que usando marihuana con fines terapéuticos corres el riesgo de engancharte y convertirte en un drogadicto. Lo cierto es que la dosis que necesitas es tan pequeña, que las posibilidades son remotísimas. Por otro lado, para los pacientes que se encuentran muy mal, desarrollar una posible adicción es la última de sus preocupaciones.

La verdad es que sólo tengo constancia de que esto puede suceder en los enfermos de glaucoma. La proporción de cannabinoides que necesitan para que baje la presión intraocular es tan grande que tienen que ir ‘colocados’ todo el santo día, pero ese no es el caso de la gran mayoría de los usuarios.

Y es que además, te recuerda tanto el calvario de tu enfermedad que en lo único que piensas es en que se acabe la ‘quimio’ para dejar de lado todo lo relacionado con ella. Hace 24 años que superé el tumor y no la he vuelto a probar, aunque también te digo que si recayese y no me funcionasen los antieméticos no dudaría en recurrir de nuevo al cannabis.

¿Que si recomiendo a las pacientes que lo usen? De ningún modo. Yo lo único que les digo es que, si no les funciona ningún medicamento para paliar los efectos secundarios, que consulten con su médico, nada más. A mí me ha ido bien pero esto no es la panacea y puede haber gente a la que quizá no les funciona.

¿Mi opinión sobre su uso en hospitales? Pues hasta donde yo sé, los planes no están aún bien definidos, pero de todas formas el proceso es imparable. Está claro que es necesario poner a disposición del paciente cualquier recurso que le ayude, si no a eliminar por completo su enfermedad, al menos a mejorar su calidad de vida y el cannabis es una opción más. Por eso en nuestro grupo también prestamos atención a otras cosas, como la fisioterapia o el drenaje linfático para recuperar la funcionalidad del brazo, la gimnasia, las técnicas de relajación, la nutrición; en fin, todo aquello que ayude a las mujeres a superar este duro trance de la mejor manera posible.

Ahora con esto del cannabis el teléfono no ha parado de sonar y eso nos sirve para reivindicar otras muchas cosas, pero esto no es más que una anécdota. De todas formas creo que su uso medicinal regulado es inminente, de lo cual nos alegramos porque a nosotras, como me imagino que le pasará a cualquier paciente, nos gustaría que nos dieran un producto debidamente controlado y preparado.

Ahora mismo, aparte de que te tienes que buscar la vida de forma rocambolesca para conseguirlo, es difícil ajustar la dosis, preparar la infusión o, incluso, cultivar la planta. Esto último no es demasiado útil en nuestro caso concreto.

Recuerdo a una abuelita que vino a vernos a la sede, con su pelito blanco y aspecto venerable. Quería que le diéramos semillas o que le dijéramos dónde comprarlas para plantarlas ella misma en su casa. Nos enterneció mucho, pero le tuvimos que explicar que para cuando la planta hubiera crecido y estuviera lista para la recolección, sus ciclos de quimioterapia habrían concluido.

Fuente: El Mundo